Para los egipcios la AMAPOLA era un símbolo de la hermosura y la juventud de la mujer. En la antigua GRECIA y ROMA ramos de estas flores rojas se depositaban en las tumbas de los faraones y jefes de Estado para que sus antecesores conservaran la eterna juventud.
Una leyenda explica que la diosa «VENERA», al descubrir que «ADONIS» que era su amado, había muerto, lloró durante 7 días consecutivos y cada lágrima que caía al suelo, se convertía en una flor de amapola. Por eso es la fragilidad de esta flor, que caen al igual que las lágrimas de «VENERA».
Estas flores fueron a menudo protagonistas en la obra de MONET. El pintor francés que inició el impresionismo y repite e insiste en cada pintura a las AMAPOLAS. Estas flores han capturado la imaginación de artistas, escritores y amantes de la naturaleza durante siglos.
La AMAPOLA es una flor que simboliza la paz y la tranquilidad, así como el sueño y la muerte en algunas culturas… Además de su valor simbólico, tiene propiedades medicinales. El extracto de amapola se ha utilizado tradicionalmente para aliviar el dolor y la ansiedad, y también se ha utilizado como somnífero natural.
Estas flores se pueden encontrar en los campos y praderas de todo el mundo. En Inglaterra, son un icono asociadas a los soldados que murieron en la Primera Guerra Mundial. Se dice que estas flores crecieron en los campos de batalla y se convirtieron en un símbolo de su sacrificio y coraje.
La amapola blanca adormidera no es la silvestre. España es, después de Australia, el segundo productor del mundo de amapola de opio, totalmente legalizado para su uso medicinal (sobre todo en pacientes con cáncer). Esto no quiere decir que cualquier persona pueda sembrarla, sino que el gobierno elige los campos de cultivo que considera más aptos y posteriormente la industria farmacéutica ALCALIBER proporciona a los agricultores las semillas…
El trabajo de los campesinos es sembrar la planta y vigilar que aflore sanamente. Posteriormente la industria farmacéutica envía camiones a los diferentes campos para trasladarla a sus laboratorios. El asunto del cultivo de la AMAPOLA en España, pese a ser legal, es un tema TABÚ. En sanidad se niegan a proporcionar cualquier tipo de testimonio para evitar problemas. Las penas de prisión por cultivarlas ilegalmente pueden ser de hasta 7 años por cultivarlas y comercializarlas.
Aunque las amapolas crecen salvajemente en varias zonas, POLAN es un pueblo de TOLEDO y cuando florece la amapola se pierde la tranquilidad, porque llegan caravanas de hippies de varias partes de Europa para robar la planta. Los habitantes del pueblo están acostumbrados a verlos: «Son majos y nada violentos, van a su bola». Ellos suelen abrir la planta para que vaya soltando el líquido que posteriormente se convierte en pastoso y eso es lo que consumen para relajarse.
A escala global hay casi 17 millones de personas que utilizan derivados ilícitos de la amapola, como el opio, la heroína y la morfina…
Jierro
