Vinos espumosos

Hay tres copas donde tradicionalmente se bebe champán, cava y otros vinos espumosos: el modelo llamado flauta, larga y estrecha; la tulipa, algo más abombada que la anterior y que al ser más ancha permite, según los expertos, concentrar los aromas; y la clásica copa Pompadour.

Sobre la copa Pompadour existe una leyenda. Se cuenta que sirvió de modelo el seno izquierdo de la reina María Antonieta, esposa de Luis XVI, pero en la Corte se sospechó que el pecho elegido fue, en realidad, el de Madame Pompadour, la amante del monarca, de quien acabó tomando el nombre.

El nombre de CHAMPÁN viene de la región de Champaña, en el noroeste de Francia, aunque ya era conocido por los romanos con el nombre de vinum titillum. Durante el siglo XVII se populariza en las cortes inglesa y francesa gracias al impulso de algunas familias de esta región…

Hacia 1660 se comienza a embotellar poco antes de terminar la fermentación, a fin de conservar mejor sus aromas, pero a consecuencia de ello aparecen las burbujas. Esta efervescencia fue, en un principio, una fuente de preocupaciones para los productores que lo llamaban vino del diablo y saltatapones.

El monje dom Pérignon introdujo una serie de cambios, tales como la selección de la uva, el corcho cónico sujeto con una grapa metálica y las botellas de vidrio más grueso que evitaba estallidos y que los tapones saltaran. A pesar de los muchos esfuerzos del monje, el origen de las burbujas continuó siendo un misterio hasta que Louis Pasteur estudiase la fermentación en el siglo XIX. El CHAMPÁN se elabora a partir de muchos tipos de uvas y se caracteriza por una doble fermentación, una primera en depósito o cuba y una segunda en botella…

Asociamos el CHAMPÁN a los momentos más hermosos de la vida, festividad y alegría. El CAVA, se elabora sólo en España, la diferencia radica en que cada CAVA se produce con las uvas cultivadas en sus lugares de origen: Penedés, La Rioja, La Mancha, Navarra, Extremadura, etc…

Hay más de 7 millones de burbujas en cada botella, 1 millón en cada copa. Las burbujas son fruto de un hongo: la levadura. Ese hongo microscópico necesita el azúcar para vivir, y cuando lo consume libera un gas: dióxido de carbono. Dentro de cada botella hay una presión que equivale a tres veces la presión de los neumáticos de automóvil.

El CHAMPÁN es el abuelo de todos los vinos espumosos y todos ellos resultan ideales para encontrarnos con los amigos en las FERIAS y BRINDAR para que hayan muchos encuentros cada año durante el verano… Para que sigan esos encuentros, brindemos por la salud y la buena convivencia de todos…

CHIN-CHIN…

Jierro


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