La relación entre perros y hombres

La amistad entre el perro y el hombre tiene un origen ancestral, se remonta a más de 15.000 años cuando los humanos comenzaron a domesticar lobos. La amistad floreció cuando los humanos comenzaron a acoger cachorros de lobos, lo que los llevó a socializarlos desde la infancia.

El centro de domesticación del perro fue, sin duda, EUROPA. Los cazadores recolectores que habitaron el viejo continente fueron los responsables de amaestrar y domar a las especies de lobos salvajes de los que descienden los perros actuales. Algunos grupos de lobos descubrieron un beneficio único de vivir cerca de los humanos: la fácil obtención de alimentos a partir de sus desechos…

El célebre historiador Heródoto, que visitó Egipto en el siglo V a.C., relató como la muerte de un perro provocaba luto en las familias egipcias, quienes incluso se afeitaban la cabeza como señal de duelo. Además, el respeto hacia los animales estaba tan arraigado que maltratarlos era castigado severamente.

El hallazgo más significativo fue en el yacimiento arqueológico de Swan Point, Alaska en 2018 y otra excavación posterior en 2023 en Hollembaek Hill. La dependencia de los humanos para acceder al salmón compartida con los perros y lobos pudo ser un determinante para trabajar juntos, los humanos compartían activamente su alimento con ellos, beneficiándose mutuamente.

La domesticación no se trató únicamente de entrenar animales, sino de construir una relación entre humanos y caninos. La domesticación ha sido un proceso de siglos. Durante este periodo, los humanos seleccionaron a los animales más aptos para convivir con ellos, favoreciendo rasgos como la docilidad y la capacidad de interacción social…

Los perros primitivos ayudaban en la caza, el transporte y la protección, mientras que los humanos aseguraban alimentos y refugio para ellos. A medida que el hombre se enfrentaba a nuevos retos, el instinto canino de la lealtad, el cuidado del territorio, la caza e incluso la manada se transformaron en un complemento esencial para la supervivencia del humano. El sentido del olfato y el oído potentes del perro se convirtieron en ventajas muy valoradas, por lo que el perro fue siempre un aliado fundamental.

Está claro que las cosas han cambiado y nuestras necesidades y hábitos no tienen nada que ver con las de entonces. Pero no ha cambiado en absoluto el amor incondicional y el vínculo que tenemos con los perros. Ahora conviven con nosotros y forman parte de nuestra familia. Este animal es el único ser que te amará más que se ama a sí mismo.

Jierro


Publicado el

en

por