Decía AGATHA CHRISTIE: «No sabes si puedes hacer algo hasta que lo intentas». La historia de la vida de AGATHA CHRISTIE es una increíble novela de aventuras. Con su prosa atemporal, audaz y entretenida logró conquistar al público durante más de 50 años en que se mantuvo activa, convirtiéndose en la autora más traducida del mundo por delante de WILLIAM SHAKESPEARE y JULIO VERNE.
Educada en los valores victorianos creció en el seno de una familia acomodada y creció rodeada de mujeres fuertes junto a las que aprendió que es mejor hacer las cosas que teorizar sobre ellas. AGATHA se sumergió en todas las disciplinas que la atraían, llegando a dominar con su trabajo el piano, el canto, la fotografía, la química, el surf o la cerámica prehistórica. Así como supo renunciar a algunas de ellas con gran serenidad cuando los inesperados giros de la vida así lo requirieron…
Movida por su insaciable apetito por descubrir nuevos mundos, viajar se convirtió en una de sus más grandes pasiones. Su casa era ella misma, por lo que prácticamente no pasó ni un año entero en el mismo lugar. AGATHA logró pisar los cinco continentes mucho antes de que el avión se convirtiera en el modo de transporte habitual. Prefirió siempre el tren y se montó en el ORIENT EXPRESS para cruzar Europa y Asia sin más compañía que su máquina de escribir, ávida de conocer otras culturas y dejar atrás el Imperio Británico.
AGATHA vivió con una intensidad plena todos los instantes de su vida, fue enfrentándose a un prejuicio detrás de otro sin rendirse jamás, logrando trazar su propio camino… A mediados del siglo XX no sólo tuvo que defender su voluntad de viajar sola o de trabajar en tiempos de guerra, sino que también se enfrentó a los que se oponían al divorcio. Escribía en cualquier parte con grandes dotes de observación que resuenan con fuerza en MISS MARPLE y otros personajes femeninos de sus obras. Creó a uno de los detectives más famoso de todos los tiempos, HÉRCULES POIROT, que generó su principal fuente de ingresos.
En los últimos años de su vida, la reina ISABEL II la nombró dama del Imperio Británico, y su fama se hizo aún mayor. AGATHA fue muchas mujeres pero ante todo fue una mujer que nunca aceptó el lugar al que su época la relegaba, en lugar de esforzarse por encajar en los moldes de la época, amoldó la vida a su gusto, dejando tras de sí un legado que va mucho más allá de su extraordinaria carrera literaria…
Jierro
