Pasaron de Moda las Cartas de Amor…, ya no envíamos cartas escritas a mano, ya casi no reconocemos las letras de quienes amamos, nos amaron o aún nos aman…, ya no escribimos cartas.
Me preocupa que las tecnologías, tan maravillosas para algunas cosas, hayan llegado a transformar como se siente y como se escribe «el amor». Ahora son tiempos en los que el amor está casi ausente, donde ya no se escriben cartas porque ni sabemos la dirección, justo el apellido, si no nos olvidamos, un tiempo en el que ya no se memoriza el número de teléfono de la gente con la que se habla, ni hay fotos en la mesilla de noche, ni una flor seca entre las páginas de un libro, porque todo se refugia ahora en lo virtual…
Las Cartas de Amor de ahora se guardan en un correo electrónico y las imágenes en un teléfono móvil… Una historia de amor solo puede ser como siempre ha sido con besos y abrazos reales, con el silencio compartido…
Sin embargo, para muchas personas que siguen creyendo en el amor, una CARTA bien escrita con poesía y magia para quien la recibe, hará que el poseedor se sienta dueño de un pequeño tesoro literario, una joya exclusiva que solo al destinatario pertenece. «NADIE MÁS PODRÁ LEER ESTO». Para escribir una CARTA DE AMOR hay que estar enamorado.
Es cierto que las CARTAS de AMOR parten siempre de los mismos temas (el deseo, el gozo, la distancia, la angustia,…), pero estar enamorado es construir un diálogo de dos en el ardor del sentimiento. Uno de los encantos de la CARTA de AMOR es que quien recibe la carta imagina a su ser amado al otro lado del mundo, aunque esté cerca, dedicándole todo su tiempo y concentración.
La CARTA de AMOR se escribe con un impulso donde el enamorado siempre encuentra el momento para escribirla: «Siempre se tiene tiempo»…
El escritor parisino JEAN-PAUL SARTRE sostuvo con SIMONE de BEAUVOIR una correspondencia donde expone el lado más vulnerable del amante.El filósofo escribió: «Intenta entenderme: te amo mientras pongo atención a las cosas externas. En TOULOUSE te amé deliberadamente. Hoy te amo en una tarde de verano. Te amo con la ventana abierta. Eres mía, y las cosas son mías, y mi amor cambia las cosas a mi alrededor y las cosas cambian mi amor».
Escribir una CARTA de AMOR es darle cuerpo a la ausencia y hace de la espera un arte. Hay cartas de amor intensísimas entre amantes que nunca se encontraron, como si el deseo del amor, y no el amor en sí mismo, fuera el motor de su Escritura. Las CARTAS de AMOR a la larga, son una novela…, el amante puede terminar enamorado más de lo que se sueña que de lo que se vive…
Jierro
