Los gauchos

Durante siglos, los GAUCHOS fueron el símbolo de la libertad. Viviendo en un área de unos 800.000 kilómetros cuadrados, vestidos con pantalones anchos, con sombrero o boina, una bufanda alrededor del cuello, espuelas, machete en la cintura y siempre acompañado de su fiel compañero, el caballo.

Los GAUCHOS en el siglo XVII, eran más propensos a ser ladrones de caballos o vagabundos. A principios del siglo XIX, ARGENTINA era un grupo de provincias en las que los GAUCHOS vivían libremente, principalmente en la Cuenca del Río de la Plata, con abundancia de ganado salvaje y criando caballos cimarrones en los vastos territorios de la PAMPA. Para el GAUCHO, vivir libre y vivir afuera, era lo mismo. Sólo la cría del ganado le interesaba como ocupación, porque con este trabajo era feliz…

Los GAUCHOS adoran el silencio y la soledad del aire libre. A menudo pasan toda su vida en la PAMPA y el ruido, las luces y la velocidad de las ciudades no van con su temperamento.

En 1856 cuando el gobierno decidió poner a la venta las tierras del país para recaudar dinero, fue el principio del fin del estilo de vida tradicional de los GAUCHOS. A partir de ahí el GAUCHO fue muy perseguido, un personaje marginal que fue desapareciendo con las luchas que hubo con los terratenientes.

Antes de estas leyes y de la propiedad individual, era muy fácil para él encontrar un lugar donde armar un «ranchito», que era una casita más simple, y vivir allí mientras pudiera. Ahora el GAUCHO se ha convertido en uno de los símbolos más emblemáticos de la cultura argentina, es un símbolo de identidad y resistencia…

Una de las tradiciones gauchas que todavía existe en la cultura sudamericana es la bebida que tomaban en su tiempo libre «el mate amargo». Ellos sí sabían cómo tratar al caballo y cómo domarlo, y también sabían usar las «boleadoras», que eran tres piedras atadas por una cuerda que, cuando las lanzaban, se enredaban en las patas de las vacas. Y además, usaban el cuchillo y el lazo. No le debía nada a nadie, no se casaban, pero lograban mantener una relación por mucho tiempo y la mujer le acompañaba en su vida nómada.

Los viajeros europeos crearon una imagen romántica del «GAUCHO», población rebelde, pero al final se usa este término para hablar de todos los campesinos peones o jornaleros. «El hombre de guita» porque todos se vestían de la misma forma, el habitante típico de la PAMPA: con poncho, camisa, bombachas, chiripa, faja, sombrero, botas y platería…

Jierro


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