El FADO PORTUGUÉS es la expresión musical más emblemática de PORTUGAL, caracterizada por su tono melancólico y su temática centrada en el destino y la nostalgia. Nació en los barrios pobres de LISBOA (ALFAMA y MOURARIA) a mediados del siglo XIX, fusionando influencias moriscas, africanas y marineras… Se convirtió en la música del alma de PORTUGAL. Sus figuras icónicas son: MARÍA SEVERA y AMALIA RODRÍGUEZ.
Hay quien dice que su origen surgió de los cantes moriscos. Inicialmente el FADO se cantaba de forma espontánea en diversos lugares, como patios, corridas de toros, calles estrechas y callejones, con letras urbanas que estaban conectadas con la marginalidad y ambientes frecuentados por prostitutas, marineros y bohemios. Expresa la saudade, el destino y la vida cotidiana en letras melancólicas con acompañamiento de guitarra portuguesa y clásica.
En los años 50 y 60, AMALIA RODRÍGUEZ, «LA REINA DEL FADO», lo popularizó a nivel mundial. En los años 90 y 2000, MARIZA, ANTONIO ZAMBUJO y CARMINHO lo revitalizaron… En el 2011 la UNESCO lo declaró PATRIMONIO CULTURAL INMATERIAL DE LA HUMANIDAD.
Con el tiempo, el FADO se diversificó en dos ramas principales: el FADO de LISBOA, interpretado tradicionalmente por un solista acompañado por la guitarra portuguesa y clásica y el FADO de COIMBRA ligado a la tradición universitaria, es cantado exclusivamente por hombres y suele tratar temas de amor estudiantil o crítica social.
El escritor FERNANDO PESSOA escribió: «El FADO no es alegre ni triste… Formó el alma portuguesa cuando no existía y deseaba todo sin tener fuerza para desearlo… Lo definía como la fatiga del alma fuerte, la mirada de desprecio de PORTUGAL al Dios que creyó y que también lo abandonó».
Dos de las mejores voces de la PENÍNSULA IBÉRICA, CARLOS CANO y AMALIA RODRÍGUEZ recuperaron la música popular de sus paises; AMALIA, el FADO PORTUGUÉS, y CARLOS, la COPLA ANDALUZA, ambos comprometidos cultural y socialmente. CARLOS CANO compuso «MARÍA la PORTUGUESA, una de las coplas más populares de nuestro tiempo, en 1986 entre el FADO y el PASODOBLE, se la dedicó a AMALIA RODRÍGUEZ, con una historia detrás de la letra de la trágica vida de Juan Flores. La cantaron juntos en EL ESCORIAL cuando a CARLOS le entregaban la medalla de la Universidad y luego repitieron en OURENSE en un concierto fabuloso. Le decía AMALIA mirando con picardía a CARLOS CANO: «¡Si yo tuviera 20 años menos!; A lo que CARLOS respondía: «¡Si yo tuviera 20 años más!»…
Jierro
