Este brillante sol que me deslumbra,
hace que cierre mis cansados ojos,
sentada en un banco con un manojo
de flores violetas y blancas juntas.
Ese hilo de luz que me alimenta,
hace a la noche amanecer temprana,
nuevo día y vivir esperanzada,
pienso en mañana cuando amanezca.
La fragancia de estas flores vivas,
hasta los pájaros la reconocen
y a mi alma hace cautiva.
El otoño en su esplendor estacional,
suaviza los colores naturales,
nos produce saudade emocional…
Jierro
