Me desperté abrasada,
era tal la pasión,
mi pecho estaba ardiendo,
me dolía el corazón.
Este sinvivir me persigue,
no tengo ningún sosiego,
me martillea la mente,
sin control y repitiendo.
Pero no puedo hacer nada,
vivo para el recuerdo,
esa llama no se apaga,
sigue el pabilo al fuego…
Es una escena de cine,
pasan palabras y textos,
imágenes distorsionadas
que se ven desde muy lejos.
Pronto llegará la aurora,
nacerá un día nuevo,
me dejaré de llevar
a lo cotidiano y ameno.
Los rayos del sol naciente
me darán energía, espero…
Jierro
