El invierno no ha venido,
la lluvia aún no ha caído,
me siento tan seca por dentro
como los almendros y olivos.
Rezamos todos los días,
el dios de la lluvia no escucha,
nuestra tierra encaminada
al desierto con premura.
Los naranjos echan azahar
en otoño que no es tiempo,
también las celindas florecen,
a la Naturaleza no entiendo.
¡TENDREMOS NOSOTROS LA CULPA
POR HACER LO QUE NO ES CORRECTO!
Deberíamos pensar mucho,
nadie lo hará por nosotros.
¿QUÉ ES LO QUE ESTAMOS HACIENDO?,
EN EL SIGLO XXI, DEJAREMOS CEMENTERIOS…
Jierro
