Me roza la cara el viento del Norte, mi nariz quedó fría y roja.
He escuchado al pajarito del agua, huelo la lluvia cercana.
Los lentiscos desprenden semillas moradas con el aire que mueve sus hojas,
esperan que la lluvia atraviese el suelo para germinar por su cuenta y con ganas…
Otoño, estación de parada, siembra, reposo, magia.
He puesto en la alacena membrillos y mejoranas,
encendemos la chimenea para asar castañas.
Mordemos los caquis, partimos nueces, mondamos naranjas.
Diluimos en la boca los granitos de granadas.
Miramos los madroños, madurando desde verde, naranja y rojo en la misma rama.
El último vendaval dejó en el jardín una alfombra amarilla- parda.
Las hormigas abandonaron su camino, llenaron ya su despensa,
sólo las moscas pululan alrededor del calorcito de la cocina, van en parejas para dejar sus futuras huellas aseguradas.
Las arañas se repliegan sobre sus telas transparentes,
las salamanquesa hacen un último recorrido por todos los rincones para engordar su vientre.
Y así todos se preparan para pasar el invierno;
sólo nos falta un libro y escuchar el repiqueteo del agua en las ventanas y en las canales cayendo…
Jierro
