En el coche de caballos
paseaba por la playa,
su vestido era amplio,
el sombrero de ala ancha,
los tacones son muy altos
hechos de seda estampada,
de vaporoso lienzo
lleva un echarpe a la espalda.
Cada día iba al puerto
a la FAROLA miraba.
Dio orden a su cochero
que al morro la guiara.
Iba dejando un rastro
de violetas en fragancias.
Sintió la brisa del mar
acariciarle la cara,
bajó del coche hasta el muelle
y gritó: «VIVAN LOS PIRATAS».
Y es que el barco de su amado
por allí no se acercaba.
Vivían de ilegales.
A mucha gente ayudaban,
era como una guerrilla
pero en el mar declarada…
Su barco se llama GREENPEACE,
siempre surcando los mares
y vigilando las playas.
Cuando ya pasó una hora
de la cita deseada,
montó en el coche de nuevo
para que la llevara a casa…
Jierro
