Mujeres sentadas al sol
van repasando su vida,
el trabajo y el cariño
que quedaron adheridos
a una generación.
Pasaron cuarenta años
y nos hemos vuelto a ver.
Ya casi pasó la vida
aunque estamos como ayer.
Impulsamos los proyectos,
trabajadoras incansables,
también paños de lágrimas
y redentoras de balde…
A lo largo del camino,
vivimos para los otros
entre gritos y silencios
tejiendo el día a día,
sin realizar nuestros sueños…
Hoy estamos de tertulia
hablando unas con otras,
todas estamos de acuerdo
que el objetivo es el mismo;
para qué perder el tiempo,
si la unión es el remedio…
Jierro
