Creí que aquel recuerdo tenía olvidao,
me encontraba cada día más serena,
a traición y sin querer me había engañao,
estaba escondido en duermevela…
Salió de pronto este llanto a borbotones,
no puedo pararlo ni contener la rabia,
el estallido hizo bien las explosiones,
dice el refrán: Tras la tormenta llega la calma…
He curao y mimao esa herida,
la convalecencia será dura y larga,
ayer apacible empecé una nueva vida,
hoy más despacio llegaré a superarla…
Jierro
