Su procedencia de raíz desnuda y tierra seca,
pasó su infancia de caminatas en los lagares,
ir a la escuela era bajar y subir cuestas,
de vez en cuando, había fiesta de verdiales.
Era costumbre de desposarse muy jovencita,
tuvo a sus hijos y los crío ya en el valle,
su matrimonio no duró mucho, empezó su cuita,
trabajó por horas y con ayuda en lo que sale…
Siempre luchando por su familia, pasó un tiempo,
también ella, con su secreto tuvo una cita,
la esperaba para abrazarla el cante grande…
Emprendió la senda con paso firme en el flamenco,
acarició los palos, buscó apoyo en los que saben,
tras sus ensayos, su constancia y temperamento,
cantó por derecho y ese día cumplió su sueño…
Jierro
