La abeja celestina

La abeja celestina

La abeja muy golosa
chupaba la flor de almendro,
la blanca flor olorosa
le dijo con tó el salero,
llevas el polen en tu boca
y de mi parte das un beso
al almendro que está enfrente,
ME ESTÁ TIRANDO LOS TEJOS.

La abeja muy obediente
llegó a decir al estambre
que el pistilo enamorada,
sellaba las relaciones
y al pretendiente aceptaba,
la abeja de celestina,
se vistió ese día de gala
porque para la ceremonia
tuvo que ser la madrina…

Jierro


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