Rodeada de senderos agrestes
con festones o puntitas de galletas,
mecidas por plateadas olas celestes
a MENORCA el sol de invierno calienta.
Los vientos la sacuden a veces,
la lluvia enamorada la besa,
cuidada con mimo por su gente,
PROTEGIDA EN LA BIOSFERA…
Vivir allí es diferente,
calma y sosiego se encuentra,
ISLA deseada desde Oriente a Occidente:
Piratas, ingleses, franceses, distintas etnias
entraron en sus costas atraídos impacientes
a gozar de los encantos naturales de ella.
Talayots y navetas son huellas que no mienten,
senderos interminables y muros de piedra seca…
Con abarcas y trajes blancos, BAILAN EN LAS FIESTAS…
Jierro
