Una alfombra de hierba

Una alfombra de hierba

Gotas divinas de lluvia que caes en campos y ríos,
no te olvides de regar
de amores nuestros caminos.

Con ella renace la vida
embriaga y enaltece nuestro espíritu,
el melodioso susurro de su charla
nos acompaña en el silencio sombrío.

La tierra mojada desprende olores
a heliotropos, mejoranas y tomillos,
el campo desierto de yerbas
explosiona de pronto en todos los sitios,
florecen pequeñas margaritas,
amapolas, campanillas y lirios,
una alfombra de hierba bonita
en la inmensidad del campo amarillo…

Jierro


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