El gallo quiebra la aurora
me levanto a la amanecida,
otro día me está esperando,
nos daremos un gran abrazo, de pitonisa,
le cuento mis sueños, mis desvelos,
escucho sus averiguaciones sigilosas,
sus buenos consejos…
Salvando dificultades y fatigas,
emprendemos nueva ruta…
La brisa de la mañana despierta los sentidos y la energía…
Caminando por las calles
disfruto de las pequeñas cosas que rompen cada mañana,
los saludos y las sonrisas…
Pongo todo entusiasmo, tesón y empeño
en hacer con cariño mi trabajo
CADA DÍA, TODOS LOS DÍAS…
Jierro
