Los instrumentos Stradivarius

Los instrumentos Stradivarius

En el año 1657, un joven de CREMONA (ITALIA) llamado ANTONIO STRADIVARI es admitido como aprendiz de LUTHIER en el taller de NICOLA AMATI. Quiere aprender del maestro AMATI consagrado, por aquel entonces, a los soberbios violines que salían de su taller desde mediados del siglo XVI.

A AMATI se debe el mérito de haber logrado el diseño del violín moderno, y STRADIVARI fue a caer en las mejores manos. AMATI se esmeró en enseñar a su discípulo todo cuanto sabía sobre la elaboración de instrumentos, incluyendo los secretos más valiosos que había recibido de sus antepasados, tales como la receta para conseguir la mezcla adecuada del barniz, el toque de gracia con el que el LUTHIER se la juega a todo o nada. No tardó el genio STRADIVARI en desbancar a AMATI y en eclipsar al resto de los artesanos de la época…

De hecho, se tiene constancia que, en poco tiempo, ya tenía los conocimientos necesarios para establecerse por su cuenta y una destreza divina que le reportaría el sólido prestigio del que gozó, incluso en vida. Tal es el grado de perfección que logró STRADIVARI en el proceso de construcción de instrumentos de cuerda que hasta la fecha ni siquiera las más modernas tecnologías han conseguido superarlo.

El violín más antiguo que pasó por sus manos en 1666 es la única pieza en la que todavía era alumno de AMATI. De ahí en adelante, cuando firmaba sus propias creaciones hizo latinizar su apellido para hacerlo más universal y dotarlo de cierto prestigio.

En la actualidad existen alrededor de 650 violines STRADIVARIUS, aunque cabe suponer un cierto número de procedencia desconocida. La mayoría de ellos se guardan como inversión en cajas fuertes bien protegidas o se pueden admirar en museos: en el mundialmente famoso MUSEO del VIOLINO de CREMONA y en muchos otros países del mundo… Solo unos pocos STRADIVARIUS, en su mayoría prestados, están en manos de músicos.

Se puede trazar una línea que va de ANTONIO STRADIVARI a los mejores LUTHIERS de nuestro tiempo. Los instrumentos de STRADIVARI son una fuente de inspiración constante para el maestro parisino STEPHAN VON BAEHR que, gracias a los impulsos de una época pasada pero aún vibrante, maduró hasta convertirse en uno de los LUTHIERS más interesantes de la actualidad.

Los años y los acontecimientos han hecho mella en muchas piezas, aunque de todas formas su valor se ha ido multiplicando… Devotos del arte en su estado más sublime, saben que el primer mandamiento para convertir unos pedazos de madera en una obra de arte con voz propia es: AMAR LA MÚSICA…

Jierro


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