A ocupar su antiguo hogar
volvieron las golondrinas
mensajeras de la paz,
charlotean entretenidas,
curiosean los rincones,
gorjean desorientadas,
parece que me saludan,
les miraba sorprendida…
Se posan en el tendedero,
están haciendo gestiones
para subir al tejado
acarrear hasta el alero
yerbas, tierra embarrada
y recomponer su casa
esperando a los polluelos…
Madrugó la primavera,
en las noches estrelladas,
verán nacer la aurora
en sus nidos acurrucadas…
Jierro
