El último domingo de marzo
nos quitó una hora de encierro,
juntos en el otoño al aire libre
en esa hora, por el futuro, brindaremos…
Ahora jugamos a buscar tesoros,
disfrutando en el refugio días lluviosos,
esculcando en gavetas y roperos
el sueño escondido vivo y mágico
de las paredes que recubren nuestro ego…
SER EL NIÑO que da alma a un palo,
monta en él y lo hace su caballo,
revive y ama a seres inanimados.
En un mundo convertido en desierto
tenemos sed de encontrarnos y querernos…
Jierro
