En Vinuesa, municipio de Soria,
tierra de hayas, robles y pinares,
es tradición muy antigua la fiesta:
«PINGADAS DE LOS MAYOS».
Los jóvenes portan un pino de 25 metros
que entresacan del pinar comunal
y lo colocan en medio de la plaza.
Su origen es misterioso y ancestral
con connotaciones rituales totémicas
que celebran en otros países de forma similar.
Los antiguos creían traer a sus vidas:
EL MISTERIO DE LOS ARBOLES O LA DIVINIDAD PRIMAVERAL.
El pueblo se engalanada huele a flores,
a vino, pitanzas y pan tierno.
A trepar el «PALO DE MAYO»,
salen los mozos corriendo,
abajo, todos escuchan el silencio
y el esfuerzo que hacen con sus pechos.
Pronto, gana la cúspide uno de ellos
que coge la bandera y las flores como premio,
desde allí penden cintas de colores hasta el suelo
que las muchachas la entrelazan bailando
y cantan «LAS MAYAS» pidiendo
LA LLUVIA AL CIELO…
Jierro
