Termina un mes de mayo tibio,
con las primeras luces del alba,
ya hay concierto de trinos,
abro la puerta a mi perra Flora
y sale corriendo con su pelo de rizos
del color de sus ojos marrones,
la pastora de aguas, entiende lo que digo,
cuando paseo anda a mi lado,
se sienta si yo descanso, me lame,
me habla, siempre me espera, galante,
se baña en la poza de los peces,
ladra, se sacude, sale chorreando…
Luego coge una piña entre los dientes
y la lleva al primero que llegue,
conmigo no lo intenta, no le hago caso,
busca la piña arrojada y vuelve.
De mí solo espera compañía y cariño…
Jierro
