En el mar Mediterráneo, se construyeron torres y atalayas. La de la Rambla de los Moros, la del Peñón y la torre del Rayo, que tiene basamentos nazaríes y es el edificio más antiguo de Carboneras, eran las tres principales torres de vigías que, alertas al movimiento de filibusteros y contrabandistas, hacían señales a los vecinos de la costa de Almería…
Aunque los moriscos fueron vencidos en el siglo XVI, las costas andaluzas eran víctimas de los piratas. Felipe II avaló la construcción del castillo de San Andrés en una pequeña isla en forma de ballena para controlar la sublevación de moriscos de las Alpujarras.
En aquella época, en los montes que rodeaban CARBONERAS, había abundantes árboles que se quemaban en hornos para obtener carbón vegetal, de ahí el nombre del pueblo.
Este paraje, despoblado entonces, entre ásperas sierras, invitaba a los norteafricanos a trabajar de bucaneros… La población vivía en continua alarma e intranquilidad y los torreros encendían hogueras y hacían humaredas para avisar del peligro.
En las iglesias se tocaban las campanas a rebato y salían corriendo a refugiarse los ancianos, mujeres y niños; mientras que los hombres bajaban a la playa a defender su territorio y luchar contra los piratas…
Jierro
Imagen: Chipitinbebi, CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons
