A lo demás que le pongan otro nombre

A lo demás que le pongan otro nombre

EL FLAMENCO de verdad no es el nombre que se pone como etiqueta para vender productos a lo grande, como puede ser la ópera flamenca, flamenquito o mezclas con otros estilos…

Fue hacia los 50 del siglo XX cuando los tablaos pasaron a congregar el arte flamenco. En Madrid los artistas que llegaban con la música de su tierra triunfaban y la engrandecían, eso evitó que «muchos cantes se perdieran»… un ejemplo es «EL CORRAL DE LA MORERÍA».

La raigambre auténtica y su origen, doscientos años atrás, es donde hay que rastrear el nacimiento del arte flamenco, aunque se tiende a pensar que es una expresión milenaria…

Otro malentendido que pesa sobre el flamenco es que todos los gitanos españoles pueden ejercer espontáneamente cualquier forma del arte flamenco; que es una expresión especialmente alegre y festiva… no todos los gitanos son artistas flamencos.

El flamenco nunca formó parte del Patrimonio Nacional Español. Los gitanos andaluces, y no de otra región, forjaron el cante con lamentos del sufrimiento provocado por persecuciones, discriminación y prohibiciones de todo tipo y en los que la influencia árabe fue determinante.

Los primeros cantes se escuchaban en los campos, las tabernas, las prisiones, las herrerías. Hacia finales del siglo XVIII los primeros cantaores que forman parte de la leyenda flamenca se dieron a conocer: Tío Luis el de la Juliana, el Fillo y el Planeta…

A mediados del siglo XIX surgió el café – cantante… por una paga muy exigua daban 4 sesiones diarias de cante y baile. Después entraban en los reservados del mismo café y daban funciones privadas para «los señoritos».

La lista de grandes artistas flamencos del cante, guitarra y baile es inmensa, pero el nombre de MANUEL TORRE reúne muchos aspectos de la cultura flamenca.

«Dicen que en su época, la voz de MANUEL TORRE, fue la quintaesencia de la jondura. Había nacido en JEREZ en el barrio de Santiago. Sus padres gitanos trabajaban en las haciendas y en los viñedos cercanos a la ciudad»…

Manuel recogió los cantes de su raza con particular dedicación. En 1890 actuó en los cafés – cantantes de SEVILLA y se dice que el torero IGNACIO SÁNCHEZ MEJÍAS se rasgó la camisa al escucharlo.

Al misterioso poder de Torre se unía el temple que tenían los aficionados para escuchar… JOSÉ MENESES afirmó «me parece como la poesía de ANTONIO MACHADO»…

Jierro


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