ANDALUCÍA, un año más,
viste con galas de fiesta,
tras estos tiempos vendrán,
otros tiempos de impaciencia.
Grises olivares sedientos,
el río turbio, estancado,
los sembradores de trigo,
piden aguaceros a marzo.
Nubes pasan en torbellino,
arrecian los fríos del norte,
llegado final de invierno,
los campos ensombrecidos
de escarchas, heladas y viento.
Lleguen las lluvias tardías,
agua fina y calaera,
caiga en la tierra mía,
y la tibia primavera,
convierta a las besanas,
en un mar que reverbera…
Jierro
