Años bisiestos

Años bisiestos

El año bisiesto o de 366 días funcionan como «ajustadores del reloj». A pesar de que la gente cree que ganamos un día, en realidad recuperamos el tiempo perdido. Los años los marcan los astros y no dura lo mismo según donde midamos.

Tradicionalmente los años BISIESTOS han sido considerados de poca fortuna. Sin embargo, no existen marcas especialmente luctuosas que justifiquen la mala fama de estos años de 366 días.

Se sabe que a pesar de lo negativo y supersticioso, los años BISIESTOS pueden ser buenos o malos, alegres o aburridos, igual que cualquier otro.

En Inglaterra, por ejemplo, existía la costumbre de que si en el curso del año BISIESTO las jóvenes pedían la mano del joven con quién quisieran casarse y si el joven se negaba, debía indemnizarlas…

Al parecer fue SAN PATRICIO el inventor de tan romántica costumbre porque SANTA BRÍGIDA pidió la mano de SAN PATRICIO, y él la declinó regalándole un vestido nuevo.

En España se cree que casarse en año BISIESTO trae mala suerte «en año BISIESTO se casan los tiestos», dice un antiguo refrán canario. Otros dicen que quien nace en año BISIESTO «tiene gracia para curar enfermedades».

En Irlanda los bebés nacidos en esta fecha el Estado les paga a sus padres un premio en dinero y forma parte del selecto club de los BISIESTOS.

En todos los tiempos, los calendarios han sido cuestiones importantes, que causaron más de un quebradero de cabeza. Básicamente el día extra se añade al final de febrero, con 29 días…

Los nacidos en año BISIESTO sólo podrán celebrar su cumpleaños real cada cuatro años y el resto deberán pasarlo al 28 de febrero o 1 de marzo. Sin embargo, ahora quienes nacen el 29, son anotados esa misma fecha.

En algunos países como Escocia, el día 29 de febrero es de mala suerte, algo así como el viernes 13 o martes 13.

El 29 de febrero es un día fantasma pues aparece y desaparece y da cabida a toda clase de creencias, supersticiones y tradiciones…

Jierro


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