Muchas personas han perdido su capacidad intuitiva de relacionarse con su entorno. Las personas de hoy en día han sido sacadas de su entorno y viven rodeadas de símbolos que la lanzan a algo muy distante de lo verdaderamente real.
Desde los años 60 una gran parte de la juventud empezó a experimentar con las drogas blandas en un intento de ir más allá del intelecto y recobrar esta ancestral y perdida capacidad intuitiva de lo real y siempre no procuraban «EVADIRSE» sino aproximarse a la realidad…
Paralelamente a esto se desarrolló el peregrinaje a ORIENTE en busca de algún paraíso. Pasado algún tiempo, muchos peregrinos se dieron cuenta de que el buscado paraíso no se encontraba en ninguna parte, sino que al indagar en las tradiciones de ORIENTE aprendieron que debían buscar ese paraíso dentro de sí mismos.
Ante esta situación muchos adoptaron alguna disciplina de ORIENTE: zen, meditación, etc… para poder navegar en medio de la oleada de desorden psíquico que nos envuelve; y cada vez es mayor el número de personas que están haciendo esto, mejorándose a sí mismos y a su medio ambiente…
El sistema educativo continúa produciendo individuos que encajan en la rueda de la vida «CIVILIZADA», aunque el propósito de la educación hasta ahora no ha sido demasiado político. La educación en vez de ser un proceso creativo, ha desarrollado la competitividad, la agresividad y el deseo de poder, siendo incapaces de ver lo hermoso que es vivir…
A pesar del aire catastrofista que sopla hoy en día, aún estamos a tiempo de mejorar nuestro medio ambiente, estando más armónicos con la LEY NATURAL y que el futuro depende de que lo que hagamos ahora, porque todavía podemos evitar la CATÁSTROFE que se avecina…
Jierro