Arriba la esperanza

En el seno de febrero,
deseo que la lluvia mansa,
purifique mi pelo, mi cuerpo,
la sed antigua, callada,
tronchada tanto tiempo,
en la noche silenciosa y larga,
ungida de húmedo viento,
que canta por pueblos y montañas,
con música sin instrumentos.

Salieron las hormigas del agujero,
el sapo de su escondite salta,
titila intermitente la campana,
desde las voces sin miedo,
sobre esta tierra agostada,
que escucha el latir de nuestras almas,
quiere que se cumplan los sueños…
¡Arriba la esperanza!

Jierro


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