En BELMONTE (PORTUGAL) hoy reina la paz en sus callejuelas medievales de granito y pizarra, pero siguen fuertemente impregnadas de historia, historia de casas nobiliarias, castillos, leyendas de reyes y reinados, historias que nos hablan de justicia e injusticias, de amores imposibles, de navegantes y descubridores, de luchas de calientes, asedios, emboscadas y batallas heroicas.
En el distrito de CASTELO BRANCO, a pesar de estar situado en el interior, fue una de las regiones más importantes en los descubrimientos portugueses. De BELMONTE era el descubridor de BRASIL, Pedro Álvarez Cabral que vivió en el castillo transformado por su padre en una casa solariega.
Con vistas a la SERRA DA ESTRELA, la historia de BELMONTE (monte bello) ha sido un enigma para los arqueólogos durante mucho tiempo a corta distancia del núcleo urbano, donde se encuentra una edificación tan solemne como misteriosa «CENTUM CELLAS».
Tras unas excavaciones se descubrió que podría haber sido una ciudad romana de la que tan solo quedó la torre. Un santuario antiguo de los pocos que quedan en esta zona portuguesa y que está considerada como uno de los mejores ejemplos de arquitectura romana en PORTUGAL junto con el magnífico templo romano de ÉVORA.
Al entrar en BELMONTE, sube al castillo y, desde la plaza, baja la Calzada Romana para entrar en la antigua judería. Es quizás donde la presencia judaica es más fuerte, en especial por haber sido un caso único en el territorio peninsular de la permanencia de la cultura y tradición hebrea desde principios del siglo XVI hasta hoy. La Comunidad Judía (SEFARAT) está establecida allí desde la Edad Media.
A pesar de las persecuciones estos judíos sefarditas expulsados de España por los Reyes Católicos en 1492, conservaron las costumbres básicas del judaísmo, manteniéndose en una comunidad cerrada, en la cual las mujeres han preservado y mantenido viva la tradición durante 500 años. En 1927 se inauguró la primera sinagoga de la ciudad, que posteriormente fue adaptada al culto cristiano…
El 26 de abril de 2016, la Villa portuguesa de BELMONTE y la ciudad española de OLIVENZA se hermanaron.
Jierro