Firmó como: «Gabriel Luna», «Perico el de los Palotes», «Honorire», o «Marianela», perteneciente a la GENERACIÓN DEL 98, a CARMEN DE BURGOS se la considera la primera periodista profesional en España y activista por los derechos de la mujer.
Nació en Rodalquilar (ALMERÍA) 10-XII-1867, se casó a los 16 años en contra de la voluntad de su padre. Tras muchos problemas matrimoniales y con su hija Maruja que sobrevivió de tres hijos marchó a Madrid.
Su vida sin recursos, con su hija en brazos y en medio del escándalo provinciano pero con un espíritu independiente de mujer luchadora, compaginó su labor docente con una gran actividad literaria…
La verdadera vocación de Carmen fue la de escritora y escribió mucho: encargos periodísticos, traducciones, cuentos; promulgó conferencias… En el periodismo fue precursora: la primera redactora de un periódico y la primera mujer corresponsal de guerra.
Mujer con grandes inquietudes realizó viajes por Europa y el continente americano que le sirvieron para escribir numerosos libros.
Vitalmente feminista, fomentó el debate y la opinión en temas comprometidos para la época como el divorcio o el voto de la mujer. Defensora de las causas en pro de la igualdad y la libertad, de los derechos de la mujer y de los ideales de progresismo…
Mujer singular en un contexto histórico donde las mujeres eran marginadas de los espacios y mecanismos de poder, tuvo amistad con personajes destacados de la política como Romanones, Moret: de la literatura, como Rubén Darío o Blasco Ibáñez…
Libre de prejuicios, se implica en todo aquello que supone una defensa de las mujeres a la educación en igualdad de derechos, desde una lucha individual a lucha colectiva.
Tuvo una militancia activa en el Partido Republicano Radical Socialista y murió defendiendo la República, dijo: «¡Muero feliz porque muero dentro del triunfo republicano! ¡VIVA LA REPÚBLICA! Falleció al día siguiente ( 8-X-1932).
Adelantada a su tiempo fue una de aquellas mujeres silenciadas por la censura del franquismo, que la investigación está rescatando del olvido.
Jierro