Categoría: Relatos
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Donde está la felicidad
No quería reconocer su edad y llevaba la misma vida que cuarenta años atrás… «El cuerpo necesita alegrías», era su lema… Cambió su aspecto, se pintó el pelo, compró ropa deportiva muy moderna y apuntó en su agenda, todas las fiestas nocturnas y sitios de ligue adonde iba a acudir. En realidad, quería desquitarse de…
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No había tenido amor
Aprendemos a vivir, es nuestro destino… Hasta las vidas más dilatadas, no aprenden más… Siempre había tenido honor, pero no amor. Ella olía a flores de frasco de perfume caro, él tomó una pócima de yerbas, para sostener la leyenda de sus tiempos de gloria «VIVA EL MACHO». Una cena inconcebible, regada con champán… Había…
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La feria de agosto
Mas allá de los dibujos y las formas, desfilan con sus trajes de flamencas en la feria del estío… Ellas, guapísimas, con los labios y los ojos pintados y adornando el pelo con flores… Ellos, mas bien vestidos de verano, con pantalones cortos y camiseta… En plena canícula, era tradición celebrar las fiestas en el…
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La burra no quiere fotos
Va cantando un coro de la Cofradía de la Patrona, al amanecer, detrás de la Procesión. La llevan desde la ermita hasta el pueblo para celebrar las fiestas y homenajear a la Virgen con una novena. El Día Grande, la sacan en procesión por las calles y al domingo siguiente, la vuelven a llevar a…
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El afán de María
Hasta que sus ojos se acostumbraron a la luz, después de salir de la cueva, María no emprendió el camino hasta el pueblo, llevaba la caza que había recogido, después de haber repasado todas las trampas que puso el día anterior, y haberlas preparado de nuevo con carnaza, para poder visitarlas al día siguiente… El…
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Un buen partido
Un día, un forastero, en un lugar apareció. Alto, bien hablado, mucho porte e instinto cazador; lo que antes se decía: «una aguja en un pajar», TODO UN SEÑOR. Cortejó a la más rica, aunque no más agraciada. Se tragó su orgullo, sus gustos, sus prejuicios… Ella poseía tierras, con ahínco trabajaba, le daban muy…
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Una jornada marinera
Hoy fui expresamente a ver el mar, «es como una hipnosis». Sopla el Terral, el agua del Mar de Alborán está helada, los bañistas en la orilla tomando el sol o resguardados en las sombrillas… Un pequeño barco flota en el horizonte, las palmeras crean un pequeño oasis artificial y las cotorras emiten graznidos y…
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La vida vale la pena
Muy temprano, en la puerta de la iglesia, con una carretilla y un sombrero, a diario vendía los cupones de la ONCE. Por la tarde, buscaba las esquinas, donde confluían varias calles, pues tenía sus clientes habituales… Era una vida muy distinta a su vida anterior en el extranjero. Entonces era encargado de una fábrica,…
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Salió a la claridad
La minina que incubaba, había salido de cuentas y el cascarón se rompió. Cuando entré en el gallinero, a pesar de la calor, mi cara era de júbilo. ¡Qué alegría y qué misterio, ver de nacer un pollito! Su madre seguía clueca, calentando a los demás; pero él era valiente, no necesitaba ayuda. Y con…
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El minino y la pata
Aquel minino que viudo quedó, se juntó con una pata, que le declaró su amor… Vivían tan felices de colorín colorado, que el cuento era perfecto aunque no había acabado… Pero un malvado amo, se metió por medio y como Celestino hizo sus arreglos. Trajo una minina de cresta rizada y entonces el minino por…
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La buena estrella
Sabía que no era la razón última de su ansiedad. Se había sentado a descansar, hasta que sus ojos se acostumbraron a la penumbra en la que los hilos del sol reflejaban el polvo. Mientras, se secaba la ropa en los verdes balcones de madera podrida por el salitre. Abajo, la banda de música recorría…
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La sala de música
La sala de música se llenó de bailarines, se encendieron las luces de fiesta y el gramófono hizo el milagro sin límites. Con la misma simplicidad que salían las notas, los cuerpos se ponían en movimiento, se hablaba el mismo lenguaje, se despertaban los miembros. Eran cómplices en las miradas y el aire se llenaba…
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Gozar de esos momentos
Esta noche soñé con las flores que bailaban al ritmo del viento bajo las palmeras. Iban desfilando hasta la puerta del magnolio y descansaban en los parterres sembrados de violetas. Luego, bajamos al arroyo, a respirar el aire húmedo que traspasa el puente de la carretera. Desde la umbría, pasamos a la solana para contemplar…
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Antonio, el de Margarita
Pegó en la puerta y vino a tocarme el corazón. Llegó con una bolsa, donde traía un ramillete de flores de tela: margaritas y violetas blancas… También un lápiz y un papel. Por el lenguaje de señas, entendí que le escribiese en el papel, el nombre de las flores que había dibujado muy toscamente. Antes…
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La flor y la mariposa
Entre geranios azules, volaba una mariposa. Atraída por su belleza, dejó un maleficio sobre sus hojas. La besó y la respiración de miedo de la flor, la dejó sin resuello. La mariposa, no podía esperar, sólo tenía un día de vida y quería dejar allí todos sus huevos. La flor y la mariposa latieron al…