Categoría: Relatos

  • Mi compañía sobraba

    Mi compañía sobraba

    Cuando intenté cogerla, estaba reticente… Otra vez me acerqué, hasta que se cruzaron nuestras miradas.¡Fue un hechizo! ¡Una complicidad! Me siguió hasta el huerto de los limones.Yo no conocía su lenguaje, pero un palomo la arrulló… Enseguida entendí:¡que mi compañía sobraba!… Jierro

  • Cuando apagaron el fuego

    Cuando apagaron el fuego

    Me consolé, cuando apagaron el fuego. Los campos, ya no están verdes. La bruma matinal llena de hollín, llovió sobre ellos, creando un paisaje aterrador, un bosque lúgubre y negro… ¡No hay perdón para los pirómanos! Pienso en la flor de la jara, me pongo triste porque no la veo. Por eso, cuando hace tanta…

  • Romance platónico

    Romance platónico

    Con un vestido de blanco lino y el pelo al viento, paseaba por la desierta playa. Pensando en su platónico romance, soñaba en soledad, con los ojos abiertos, reía nerviosa, tratando de encontrar alivio a su intensa inquietud… La brisa del mar dejaba una huella fresca en sus mejillas, mientras recobraba el aliento, producido por…

  • Mente viajera

    Mente viajera

    ¿Cómo se llega a ser viejo, cuando en tu mente viajera no han pasado los años?, ¡por muchas arrugas que tengas! Deseas bailar como antes, cuando alas eran tus piernas y de pronto te das cuenta, ¡que de correr no te acuerdas!… Sin embargo, no te olvidas de volar con la cabeza y subir hasta…

  • El Chorro

    El Chorro

    La República Independiente de El Chorro Cuando niña, era de El Chorro; nuestra tía vivía allí, y esas eran nuestras vacaciones… Todos sus sobrinos correteábamos sus cuestas y pinares; desde los albercones a la gruta del río, donde todos aprendimos a nadar; al cruzar la cascada y ya dentro no nos cubría el agua. Sus…

  • Como Marco Polo

    Como Marco Polo

    Si pudiera embarcarme por esas rutas de Oriente, haría como Marco Polo, viajar y viajar… Sin escolta y sin armas, sólo para conocer en la ruta de la seda y en la ruta del saber… Descubrir otras costumbres, historias y otros idiomas, perderme entre la gente y aprender de mercader… Daría la vuelta al mundo…

  • La romana Iluro

    La romana Iluro

    ÁLORA, la romana ILURO. Ella con su castillo, yo con mi cámara de fotos. El objetivo captó la imagen de mi refugio: Casas encaladas y derramadas entre dos montañas, perfumadas con ruda, tomillo, romero y manzanilla que caen del monte Hacho… El antiguo poderoso río Guadalhorce a sus pies con sus verdes orillas… Imagen: Mike…

  • El tren del Cantábrico

    El tren del Cantábrico

    Sólo un minuto faltaba, apenas sobraba un instante, cuando el tren se puso en marcha. El olor a hollín, la vía estrecha, el gusto salobre a Mar Cantábrico. Un viaje sin destino, subiendo y bajando a destajo, con la mochila a la espalda y la caña en la mano, poco equipaje hace falta, para disfrutar…

  • Leer tus pensamientos

    Leer tus pensamientos

    Me miras, te devuelvo la mirada, leo yo tus pensamientos. No necesitas palabras para adivinar lo que siento,a la vez y en el mismo instante, hemos pensado lo mismo,no quiero que me descubras y te espío en secretoal igual que tu lo haces, cuando crees que no te veo. Y es que amar es pensarlos…

  • La noche de San Juan

    La noche de San Juan

    Es un prodigio el solsticio de verano,cuando el día se alarga tanto, que casise juntan el crepúsculo con el alba. Pasaremos en vela esa noche,en la noche misteriosa de San Juan,el agua es la vida, el fuego es la magia. Obligado disfrutarla…

  • El hombre del violín

    El hombre del violín

    El hombre del violín que toca en la calle,no es consciente de tanta belleza. Las notas flotan perfumadas de esencia de amor y de penitencia. Ajeno al espectáculo que le rodea, cierra los ojos y parece que vuela. Es como si el viento lo llevara, a un lejano viaje, a otras latitudes y otra existencia…

  • El viaje a Lanzarote

    El viaje a Lanzarote

    En aquel viaje a Lanzaroteno esperaba encontrar más que una isla. Comprobé que su color era distinto;la atracción que ejerció sobre mífue tan grande como la fuerza de sus volcanes. El rastro caliente que despedían las montañas,estimulaba mis sentidosy dirigía la vista hacia el horizonte perdido de César Manrique y José Saramago…

  • Espeluzná, sucia y sin vida

    Espeluzná, sucia y sin vida

    Más allá de la ciudad, en aquel sitio prohibido,abandonada en un rincón entre muebles rotos,estaba mi antigua muñeca de trapo. Sólo cuando la volteé para verle la cara, vi el estropicio:«Espeluzná», sucia y sin vida. La cogí tiernamente, la abracé y regresamos a casa…

  • Está tan seca la tierra

    Está tan seca la tierra

    Está tan seca la tierra,que las hormigas no pueden excavar galerías,que los topos hacen estragos en sus persecuciones,que los lagartos y culebras hacen la siesta al descubierto. Habría que hacer una fiesta de verdiales, para que llueva…

  • El mal presagio

    El mal presagio

    ¡Ojalá que llueva!La tarde violeta anunció el mal presagio. Leía a la sombra del algarrobo,cuando un gato carnicero atrapó a la golondrina. Se la comió de un mordisco, ante una camada de pataletesque esperaban desde su nido la visita de su madre…