Conocida también como birra en italiano y bier en alemán, el saludable placer de beber una CERVEZA helada cuando la temperatura se dispara, mojarse los labios con su suave espuma y dejarse envolver por el intenso sabor es un acto cotidiano en el verano que se disfruta más si se conocen sus saludables propiedades y no se abusa de ella.
Nacida en Mesopotamia hace más de 6000 años, la CERVEZA forma parte de la dieta mediterránea, junto con los cereales, las hortalizas, las legumbres, los frutos secos, el pescado y algunas carnes…
Sus cualidades nutritivas ya se conocían en la Antigüedad, ya que durante la EDAD MEDIA se ofrecía a los peregrinos en los albergues como alimento y se consumía para evitar infecciones. En el siglo XVI, las princesas prusianas la utilizaban para realzar el esplendor de su cutis…
La CERVEZA está elaborada con ingredientes naturales, como el agua, la cebada, la levadura y el lúpulo, y contiene vitaminas como el ácido fólico. La alta o baja fermentación, el grado del tueste de la cebada malteada, etc. dan lugar a una amplia gama de aromas, colores y sabores… desde la clásica rubia, la caña de toda la vida, la extra más tostada, la ale o la negra.
La CERVEZA encierra un sinfín de posibilidades para todos los gustos y para cualquier ocasión. En la EDAD MEDIA, los monasterios europeos perfeccionaron su elaboración. Fue en esta época cuando se empezó a utilizar el lúpulo, ingrediente clave que aportó su característico sabor amargo y actuó como conservante natural. Fue SANTA HILDEGARDA de BIGEN quién aportó la hierba del lúpulo para cocer el mosto…
Sin el uso del lúpulo nos recordaría más al vino. Antiguamente, el fenómeno de la fermentación era concebido como un acto divino con carácter mágico, fue concebida la CERVEZA, como la bebida sagrada de los dioses.
«ASSISA PANIS ET CERVISIAE» es una frase latina de una ley del siglo XIII, aplicada a Inglaterra durante la EDAD MEDIA, con el objeto de regular los precios y la cantidad tanto del pan como de la cerveza.
En ESPAÑA, el emperador CARLOS I trajo a maestros cerveceros de ALEMANIA y fue registrada entre las pertenencias del emperador por primera vez. En Cataluña se han encontrado indicios en yacimientos prehistóricos en Lérida y Barcelona, pero es en el siglo XIX cuando empiezan a aparecer pequeñas fábricas. artesanales. La primera fábrica de cerveza catalana y de España, fue MORITZ, abierta en 1864…
CHIN-CHIN
Jierro
Imagen: Republic of Korea, CC BY-SA 2.0, vía Wikimedia Commons
