Agosto da paso a septiembre,
nuevo mes para la esperanza,
que la concordia regrese,
que la violencia se vaya.
Con miedo a la noche oscura,
temiendo a las sombras negras,
¡pobre gente manipulada,
por los señores de la guerra!
Mandan servicios secretos,
que paraísos les ofrecen,
y el paraíso no llega.
La miseria y la desgracia,
se refugian en la playa,
cobijándose en la arena.
Otro día ha amanecido,
pero al levantar la vista,
donde todo cuanto miran,
a ellos le gritan:
¡AFUERA!
Pero no somos pajarillos,
ni encantadores del agua,
y nos consume la pena.
¡Compañeros de viaje,
vibrando entre olas bravas,
y doradas calaveras,
sin fuerza nos vamos quedando,
no permitáis ya más muertos,
venga la paz a la Tierra!…
Jierro
Imagen: Charles J. Sharp, CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons