Córcega

Córcega

CÓRCEGA, antes de 1768, estuvo bajo el dominio de GÉNOVA (ITALIA) y antes bajo influencias fenicias, griegas, pisanas y romanas…, pero cansada ITALIA de luchar contra los deseos de independencia de los CORSOS, cedió sus derechos sobre la isla a FRANCIA mediante el tratado de VERSALLES.

FRANCIA tuvo que conquistar la isla militarmente y, a pesar de breves ocupaciones durante las guerras napoleónicas y la Segunda Guerra Mundial, FRANCIA mantuvo la soberanía sobre CÓRCEGA de forma ininterrumpida desde su compra.

La isla menos conocida del Mediterráneo se encuentra a 80 kilómetros de las costas italianas y a 170 kilómetros de FRANCIA. La isla de CÓRCEGA es una montaña en el mar, es la isla de la belleza, playas de arena blanca y aguas de profundo azul turquesa y en los costados de los caminos, plantaciones de olivos y naranjos. Podemos encontrar 360 pueblos…

AJACCIO es la capital y lugar de nacimiento de NAPOLEÓN BONAPARTE. Lo que más atrae de AJACCIO es que las olas entran hasta casi el centro de la ciudad ya que se encuentra emplazada en un golfo abierto…, los edificios coloridos y las calles empedradas junto con los atractivos naturales de CÓRCEGA como son los «Calengues de Piana», rocas de granito rojo, enormes y con formas extrañas, un capricho de la naturaleza, declarado por la UNESCO «Patrimonio de la Humanidad», los pueblos y las tradiciones, los bosques profundos y las calas acurrucadas entre pinos y acantilados; Todo, en esta isla, transmite fuerza y belleza.

Durante la EDAD del BRONCE hubo una civilización a la que los arqueólogos han denominado TORRAANA, por sus singulares construcciones megalíticas llamadas TURRI (torres). Estas poblaciones erigieron numerosos dólmenes y estatuas – menhires…

Cuando el pintor HENRI MATISSE llegó a la isla en 1898, quedó tan impresionado por su luz marina que años más tarde reconoció haber descubierto en CÓRCEGA su pasión por el color.

En la CÓRCEGA rural, persiste la creencia de un mundo espiritual, allí viven «las signadoras» (brujas blancas) que curan «el mal de ojo» a través de rituales tradicionales. Las leyendas se transmiten a través de cantos polifónicos y procesiones religiosas; el orgullo y la venganza moldean el folklore y la literatura corsa (los hermanos corsos de Alejandro Dumas).

La literatura corsa fue, durante siglos, únicamente oral, tiene su idioma propio, algo íntimo y casi en familia que sabe a pueblo y huele a mirto. Hay otra CÓRCEGA, la de las urbes, el sitio de la novela negra «la mafia y esos temas», el sitio donde se hacen negocios, donde mujeres de labios rojos toman café mientras miran aburridas su teléfono móvil y también cabinas telefónicas que ya nadie utiliza convertidas en bibliotecas públicas…

Jierro

Imagen: dronepicr, CC BY 2.0, vía Wikimedia Commons


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