Decía ANTONIO MACHADO:
«Al olmo viejo, hendido por el rayo
y en su mitad podrido,
con las lluvias de abril y el sol de mayo,
algunas hojas verdes le han salido «
Tal vez, si expulsáramos
la palabra «GUERRA»
fuera del diccionario,
sería la palabra «PAZ»,
la más bella del vocabulario.
Con las nuevas hojas reverdecidas,
fruto de la primavera,
guardaría siempre en los libros:
el grito de las estrellas,
el agua transparente y pura,
la brillante luna llena,
que asoma entre espesa niebla,
iluminando a las oscuras
y a las engañosas letras.
Si el dinero de las «GUERRAS»
se invirtiera en lecturas,
habría «PAZ» en la tierra,
y alegría en toda ella…
Mil veces mil tuviera,
mil veces mil repitiera,
otro milagro de la primavera…
Jierro