La discriminación racial ha estado presente en nuestras sociedades durante siglos y, hoy en día, a pesar de los numerosos avances sociales sigue estando presente en nuestras vidas.
Ya en la antigüedad, en la cultura griega y romana, diferenciaban a los extranjeros de los ciudadanos. Más tarde, en la EDAD MEDIA, se asentaba sobre base religiosa, desencadenando odio a lo extranjero y a los que practicaban otras religiones, si hablamos por ejemplo de judíos o musulmanes.
En la EDAD MODERNA tras el descubrimiento y exploración en otros continentes, millones de personas fueron apresadas en sus poblaciones para ser trasladadas como esclavas bajo condiciones inhumanas. Se creía que esas personas, provenientes en su mayoría de ÁFRICA, eran inferiores en todos los aspectos a las personas blancas y servía para justificar que estaban hechas para ser explotadas y que no tenían sentimientos ni mucho menos, derechos…
Las crisis sociales y económicas son también un caldo de cultivo para la discriminación. El NAZISMO y la propaganda destinada a culpar al pueblo judío de todos los problemas, unieron a muchos alemanes frente a un supuesto enemigo común al que odiar.
A lo largo de la historia, voces como las de MARTIN LUTHER KING, NELSON MANDELA o DESMOND TUTU han recordado que el racismo no sólo hiere a quienes lo sufren, sino que degrada a toda la sociedad y exige una respuesta colectiva. El racismo mantenido por aquellas personas que se niegan a ser racistas, que buscan la igualdad de derechos y la libertad para que cada grupo viva su propia cultura, se manifiesta a través de prejuicios inconscientes en actitudes discriminatorias a través de la distancia emocional, la falta de empatía y la frialdad hacia personas de otros grupos étnicos y ellos debido a la cultura transmitida a lo largo de generaciones heredadas de la historia…
El impacto del racismo y la xenofobia en las personas migrantes sigue siendo una realidad invisible y desatendida. Pero no se puede ni se debe mirar hacia otro lado. Otro tipo de racismo que conduce a una continua desventaja para determinados colectivos con un tratamiento injusto y dañino basado en la raza o etnia, se manifiesta en la discriminación laboral, exclusión de vivienda y discurso de odio, especialmente en redes sociales. El racismo tiene un impacto devastador en la salud mental, generando ansiedad, estrés y depresión.
La erradicación del RACISMO requiere de un esfuerzo colectivo donde la diversidad sea celebrada y los derechos humanos sean respetados para cada persona independientemente de su origen étnico o racial…
Jierro
