El convoy se desliza por la vía
el conductor ferroviario
partía al dar la orden
siempre puntual al horario.
Cruce de trenes en ALJAIMA
despacito y sin premura
entre el río y el campo
la estación está a oscura,
el edificio abandonado
como en tantos otros pueblos,
en la ventanilla «AVISO»
«CERRADA A LOS PASAJEROS».
No pita el JEFE ESTACIÓN,
ni tintinea la campana,
todo es ya automático,
los billetes en las máquinas…
Dicen que esto es progreso.
A mí no me parece
que los trastos sustituyan
al trabajo de la gente…
Jierro
