Por favor, recuerda,
que en el aliento del aire se pierde,
lo que causa el dolor y la duda,
tras la existencia de una vida fatigosa…
Atrás quedan los discursos
que nadie escucha ni entiende,
las promesas en donde el dorado sueño,
huye avergonzado con paso fuerte,
buscando asilo en la esperanza dichosa,
borr’andose en el cielo como estrella errante,
del presente y las épocas remotas…
Y mi voz, se alza sonora y resuena,
por los espacios donde vuelan las mariposas,
enciende en el alma la ardiente llama,
esparce su música con alegres notas,
¡y como genios misteriosos! Entrelazadas las manos,
pedimos ser responsables y solidarios a los humanos…
Jierro
