Antiguamente llamada Detunda, MARO (cuyo nombre procede de una planta), es una pedanía de Nerja (Málaga) de origen romano, que fue utilizada como puerto comercial y donde más tarde los musulmanes la transformaron en pueblo dedicado a la agricultura por sus fértiles tierras a los pies de la Sierra Almijara, en donde se extraen frutos extra-tempranos.
El riego de la comunidad lo hacen a través de un acueducto de cuatro pisos(Acueducto del Águila), si fue usado en el siglo XIX para el transporte de agua a la fábrica de azúcar de caña El Ingenio en Maro.
Este pintoresco pueblo malagueño se encuentra al este de la provincia y muy cerca de los límites de Granada, dentro de un precioso paraje natural donde hay desniveles de hasta 250 m. formado por estribaciones de las sierras de Tejeda, Almijara y Alhama.
En los acantilados de Maro-Cerro Gordo, abunda un matorral de alto valor ambiental, con vegetación típica mediterránea: lentiscos, palmitos, esparto, boj balear, espino, cambrón, etc… además la siempreviva malagueña y el romero blanco.
La fauna de este espacio natural conserva animales protegidos como la mariposa (Bajá de dos colas), el camaleón (la joya de este paraje de origen africano), ginetas, erizos morunos, cabras monteses… Entre las aves: gaviotas, halcones peregrinos, charranes, petirrojos, trabillas comunes, pinzones, currucas …
En el área protegida, se encuentran varias torres vigías del siglo XVI , se comunicaban ante el peligro con ahumadas de día y con fuegos durante la noche.
Entre los acantilados se intercalan playas y bellas calas, sus escarpados fondos marinos forman praderas de gran riqueza para el desove y alevinaje de muchas especies de peces. De especial importancia son la existencia de importantes poblaciones de coral naranja en peligro de extinción.
Sobre un mar, verde-esmeralda-turquesa, pasean los delfines, donde la fauna y la flora marina es abundante: algas diversas, cangrejos, tomates marinos, mejillones, morenas, meros, etc…
Se puede hacer una ruta por «El Río de la Miel», donde hay grutas, cuevas submarinas y senderos con oquedades… Sí merece un recorrido el interior a pie, también un paseo en barco, permite acercarnos a lugares poco accesibles y de gran belleza…
Jierro
