Mente viajera

Mente viajera

¿Cómo se llega a ser viejo, cuando en tu mente viajera no han pasado los años?, ¡por muchas arrugas que tengas!

Deseas bailar como antes, cuando alas eran tus piernas y de pronto te das cuenta, ¡que de correr no te acuerdas!…

Sin embargo, no te olvidas de volar con la cabeza y subir hasta las nubes y bajar por los barrancos, danzando por los caminos, escalando por las piedras y descansar en un prado… a sentir que me comprendas…


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