¿Cómo se llega a ser viejo, cuando en tu mente viajera no han pasado los años?, ¡por muchas arrugas que tengas!
Deseas bailar como antes, cuando alas eran tus piernas y de pronto te das cuenta, ¡que de correr no te acuerdas!…
Sin embargo, no te olvidas de volar con la cabeza y subir hasta las nubes y bajar por los barrancos, danzando por los caminos, escalando por las piedras y descansar en un prado… a sentir que me comprendas…
