Después de perder un estado de bienestar,
después del miedo a la pandemia,
después de que no se valore lo público,
que al mundo del trabajo ha conseguido engañar…
Un viejo hidalgo por estas tierras,
con aire de Quijote aún cabalga,
se yergue con su lanza justiciera,
cerca del mar y la montaña,
por la piel de toro lucha,
aunque se pierdan sus palabras…
Algo queda en el camino
que une a las dos Españas,
sabe esperar y siempre aguarda,
que el pensamiento olvidado,
se vuelva a recuperar,
y el pueblo que está dormido,
despierte, se eche a andar…
Jierro
