El arte de perdonar

El arte de perdonar

El arte de perdonar no significa abandonar una causa, ser pasivo, blandengue etc… Perdonar es un acto de voluntad, una actitud que requiere coraje y disciplina.

ALEXANDER POPE decía: «Errar es humano; perdonar, divino».

Quizá sientas que al perdonar estás dejando en libertad e incluso fomentando el que la otra persona siga comportándose de la forma que te hiere.

La indulgencia no garantiza que cambie el comportamiento de la otra persona, pero en un sorprendente número de casos este cambio acaba por producirse. En realidad, cuando perdonas te estás haciendo ese favor a ti mismo antes que a nadie…

Considera por un momento el impacto negativo que produce el enfado y el resentimiento sobre nuestro cuerpo y mente. El enfado causa estrés, tensión física y mental. Limita además la amplitud de nuestro pensamiento. Aumenta la presión arterial, la acidez de estómago y la secreción de adrenalina. En resumen, hace que nos sintamos mal. El rencor no es bueno para la salud.

Perdonar nos permite recuperarnos y seguir adelante, siendo un poco más sabios y compasivos que antes. Considero que perdonar es un arte, porque no es nada fácil. Requiere valor, conciencia y una alta dosis de compasión y compresión.

Sabemos que hemos realizado bien el arte de perdonar cuando no sentimos dolor, cuando la paz reina en nuestro interior y cuando no tenemos la necesidad de repetir constantemente aquella situación que nos ha causado dolor. Ni en nuestra mente, ni a nuestros amigos o conocidos.

Y mucho más complicado es perdonarnos a nosotros mismos. Por caer en los mismos errores, por no haber sido capaces de reaccionar de otra manera, por haber actuado en contra de nuestros sentimientos… Somos nuestros peores enemigos. Nos autocastigamos y nos exigimos mucho más de lo que exigimos a los demás.

Y para perdonar a los demás, antes debemos perdonarnos a nosotros…

Jierro


Publicado el

en

por