En medio del desierto de ARIZARO, «EL CONO de ARITA», se cree que es un volcán fallido que nunca estalló. Su nombre en aimara significa «filósofo» o «puntiagudo».
SALTA, en la provincia de ARGENTINA, es un mar de sal; en medio, se eleva un cono casi perfecto con 200 metros de altura. Esta formación geológica desafía las leyes de la Naturaleza y de la lógica, a pesar de las teorías que intentan explicarlo como el resultado de la erosión y los procesos geológicos. Algunos geólogos afirman que el cono es mucho más joven que la roca ígnea del salar sobre el que se asienta, y descartan que sea un volcán.
Fue una montaña sagrada y un altar natural utilizado por culturas preincaicas para rituales y ofrendas a la PACHAMAMA (Madre Tierra)… La perfección de su forma, su aislamiento y el misterio que lo envuelve invitan a pensar en una conexión con algo más allá de lo terrenal y es considerado un antiguo centro ceremonial preincaico, manteniendo su enigma intacto a través del tiempo.
Los pueblos locales lo cruzaban a pie para trasladar el ganado a CHILE y el CONO les servía como un punto de referencia y de descanso durante las largas travesías. En ARIZARO, «dormidero del CÓNDOR», los cóndores, animales carroñeros que no matan ni cazan, bajaban de la Cordillera de LOS ANDES y sobrevolaban para comer cuando se morían animales para devorar sus presas…
La Ciencia Moderna ha desvelado su misterio y cree que este CONO compuesto de sal y roca volcánica se formó cuando el magma intentó salir a la superficie, pero se enfrió antes de lograrlo, dándole esa simetría piramidal única.
Para rodearlo hay que caminar 2,5 kilómetros y no está permitido su ascenso para poder preservarlo. Se le considera una de las maravillas naturales de la Puna Argentina. EL CONO de ARITA se muestra imponente cuando se puede contemplar en una noche de lluvia de estrellas…
Jierro
Imagen: Ben Stubbs, CC BY 2.0, vía Wikimedia Commons
