El jabón artesanal

El jabón artesanal

El jabón es un producto cosmético que utilizamos para lavarnos y eliminar la suciedad.

El origen del jabón es desconocido, parece que se inventó hace más de 4000 años. En el monte SAPO, junto al río TIBER (ITALIA), en una serie de rituales, se mezclaba la grasa de animales sacrificados con restos de cenizas. Los esclavos fueron los primeros que advirtieron, al mezclar esa amalgama de sebo y ceniza con el agua del río, de sus propiedades de limpieza, primero en las manos y más tarde en las prendas de vestir.

Lo cierto es que la industria jabonera prosperó rápidamente en toda la zona mediterránea, tanto en España como en Italia, como consecuencia de la gran cantidad de aceite de oliva presente en estos países.

Las moléculas jabonosas permiten que las gotas de suciedad queden rodeadas por una envoltura de jabón en un proceso que funciona mejor en agua caliente y más aún si se frota.

Entre los tipos más populares podemos encontrar el jabón de Marsella, el de Castilla, el de Alepo, el jabón azul y blanco (portugués), el jabón de brea, el de afeitar…

El jabón de CASTILLA se fabrica a base de aceite de oliva, sosa y agua, y recibe su nombre por haberse producido a gran escala en territorios de la CORONA de CASTILLA.

El jabón de MARSELLA utiliza aceites vegetales diferentes. A diferencia de los métodos de producción de jabones de otros territorios (como por ejemplo PAÍSES NÓRDICOS, en los que se usaba grasa o sebo animal)…

En la zona de CASTILLA se producía un jabón de una calidad muy superior debido a la abundancia de cultivos y prensado de aceite de oliva. Se convirtió en un producto deseado, no sólo para la piel, sino porque también el mundo de la medicina descubrió sus valores…

Para hacer el jabón casero de la abuela, sólo se necesitan tres ingredientes: aceite de cocina usado, sosa cáustica y agua. Por cada litro de aceite usaremos la misma cantidad de agua y 200 gramos de sosa cáustica.

Se vierte el agua en un barreño y se añade la sosa despacio. Se remueve hasta que esté totalmente disuelta y se deja reposar hasta que la disolución vuelva a temperatura ambiente.

Después se agrega el aceite poco a poco removiendo sin parar, se añade colorantes o aromatizantes al gusto y se vierte la mezcla en moldes. Un par de días después se puede desmoldar y se utiliza pasado un mes…

Jierro


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