El desaparecido león del Atlas

El LEÓN era un animal sagrado en la cultura egipcia, representando el poder y la fuerza. El LEÓN del ATLAS o LEÓN de BERBERÍA es el símbolo felino más utilizado en mosaicos, pintura heráldica y escultura a través de los siglos.

Emperadores romanos como POMPEYO o JULIO CÉSAR tuvieron decenas de ejemplares en su cortejo y se utilizaban por su carácter feroz en las batallas de fieras contra gladiadores en el Coliseo.

Los británicos conservaban algunos, nada menos que en la «TORRE de LONDRES», aunque por orden del duque de WELLINGTON, fueron trasladados al «ZOO de LONDRES», donde murió SULTÁN, el felino más famoso, en 1986.

Hace más de 6000 años vivían en las montañas del ATLAS, en el norte de ÁFRICA, y llegaban hasta el SÁHARA antes de que fuera un desierto. Su anatomía muscular es parecida al tigre de Bengala y al jaguar. Se le conoce como «el rey de la selva» por su aspecto imponente, frondosa melena oscura en los machos, que cae sobre el pecho y los costados y su peso alrededor de 300 kilos… Los biólogos creen que su gran tamaño era reflejo de su condición solitaria.

Hasta 1880, MARRUECOS fue un país de leones. Se ofrecían a cambio del pago de impuestos y como regalo para las casas reales como la de MARRUECOS o ETIOPÍA. Cuando el SÁHARA se convirtió en desierto desaparecieron los grandes herbívoros, el LEÓN del ATLAS se convirtió en un animal codiciado por los cazadores y odiado por los pastores de burros, cabras y dromedarios. Viendo que la extinción era eminente, en 1922 la casa real marroquí cedió algunos ejemplares al ZOO de RABAT donde se impulsó al cruce con otros leones de diferentes especies…

El último LEÓN del ATLAS se tiene constancia de que cayó abatido en 1942 cerca de MARRAKECH, aunque algunos lugareños decían haber visto algún ejemplar en libertad. Después, llegó el silencio hasta comienzos de 2024 y saltaron todas las alarmas en JENIFRA, a unos 160 kilómetros de FEZ. Fueron las huellas aparecidas por atacar a un rebaño de ovejas, las que pusieron en alerta a documentalistas, investigadores y biólogos.

La fascinación por el LEÓN del ATLAS sigue hoy más viva que nunca. Hoy en día, para ver algunos de sus descendientes, hay que acudir a un zoológico, donde se lucha porque algún día se encuentre la financiación necesaria para replicarlos e introducirlos en reservas naturales. Lo cierto es que el LEÓN del ATLAS sigue vivo en la imaginación y en la cultura popular…

Jierro


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