El olivo silvestre o acebuche es un árbol espinoso de poca altura, hojas pequeñas y coriáceas, cuyo fruto la acebuchina, es de menor tamaño que la oliva corriente, pero de mejores propiedades cualitativas. La conversión del olivo silvestre en cultivado y productivo, al igual que la higuera se debe a los sirios. Su cultivo llega a la cuenca occidental del Mediterráneo a través de los colonos griegos o antes por navegantes fenicios.
Dentro de la cultura helénica, el olivo compartió junto con el laurel, el honor y la gloria de ser distinguido y escogido por los mismos dioses. Atenea golpeó el suelo con la lanza y dio nacimiento al olivo – emblema de la paz- ella enseñó a los griegos a cultivar el árbol y a fabricar el aceite, por lo que a partir de entonces se le consagró culto como diosa de la agricultura.
Las aceitunas formaban gran parte de la riqueza de la tierra de promisión, y junto a las higueras y vides completaban la imagen del bienestar.
Sabido es que en el cristianismo la Pasión se centra en el Monte de los Olivos y parece ser que la Cruz era de esta madera.
El olivo es generoso y poco exigente, hasta que no aparecieron en mercado los abonos químicos, los olivos apenas se abonaron. No soporta los climas de inviernos extremadamente crudos y fríos . Al igual que la higuera, necesitará toda una vida humana para crecer y desarrollarse, aunque a los pocos años ya irá produciendo frutos. Los olivares yermos se multiplican en la península, pero sí se actúa a tiempo son salvados y rehabilitados .
La cosecha de la aceituna durante la estación invernal constituye una labor agrícola que absorbe y condiciona la vida del campesino y su familia. Tras recoger los frutos que hayan caído al suelo se pasa a los que quedan en el árbol. Entonces se tiende alrededor del olivo unas telas de grandes proporciones, de forma que al varearlo caigan todas las aceitunas sobre ellas.
Luego se llevan al molino para separarlas y de esta forma se obtienen diferentes calidades de aceite.
Las aceitunas también se utilizan para aderezarlas con ajos, tomillos, hinojos en salmuera dejándolas en reposo. Las aceitunas de mesa con denominación de origen de ÁLORA tienen fama en todo el mundo…
Jierro
Imagen: Anna Anichkova, CC BY-SA 3.0
