El OPIO es la droga más antigua del mundo. Derivado de la amapola (Papaver Somniferum), se cultiva desde hace unos 5000 años en el Mediterráneo Oriental y Mesopotamia como medicina. Históricamente usado como analgésico y narcótico, conocido como «la planta de la alegría», fue utilizado para combatir el dolor por asirios, egipcios y griegos…
Este somnífero ha hecho acto de presencia, para bien o para mal, en cualquier lugar habitado por humanos y fue mucho tiempo usado como anestésico. En el siglo XIX, en la guerra civil de Estados Unidos, se utilizó el OPIO sin refinar por cirujanos que necesitaban operar a sus pacientes sin que el dolor los matase antes que la posibilidad de una infección. En 1805, SERTÜRNE, un aprendiz de farmacia alemán de 22 años, aisló la morfina en forma cristalina a partir del OPIO…
La región mediterránea contiene la evidencia más antigua de consumo de OPIO. Los griegos la usaban en rituales como anestésico y también mezclado con cicuta para ejecutar prisioneros sin que estos sufrieran ningún dolor. El uso médico del OPIO siempre fue aceptado pon académicos religiosos del ISLAM. Durante los primeros siglos de la EDAD MEDIA su conocimiento fue preservado en BIZANCIO y el mundo musulmán, desde donde fue transmitido a la medicina Occidental en la Baja Edad Media.
El OPIO suele presentarse como una goma, similar a una resina de color marrón oscuro, que se oscurece y endurece con el paso del tiempo. Las vías de administración más frecuentes del OPIO son la oral y la fumada…
El OPIO tiene una serie de propiedades terapéuticas y farmacológicas. Son opiáceos: morfina, codeína, papaverina, noscapina. Son opioides: heroína, buprenorfina, metadona.
El OPIO es un analgésico, antitusivo y antidiarreico. Sin embargo, al estar compuesto por una mezcla de alcaloides, en algunas zonas del cuerpo produce contracción y en otras relajación intensa, sensación de bienestar, ausencia de hambre, de dolor, sensación de soñar despierto. Pero los efectos positivos buscados tienden a ir desapareciendo si se toma con frecuencia. El OPIO es una sustancia que tiene mucho potencial adictivo si se consume de forma continuada y puede producir dependencia psicológica y física. También puede producirse con frecuencia contracción de las pupilas (miosis), sequedad de boca y necesidad de orinar con dificultad.
Aunque la muerte por OPIO ya no son tan comunes como en el siglo XIX, siguen ocurriendo. El consumo de OPIO en bruto es sumamente peligroso e ilegal. La sobredosis provoca depresión respiratoria, coma y muerte…
Jierro
Imagen: Mark Nesbitt, dominio público, vía Wikimedia Commons
